| Esto
es tan sólo un ejemplo más para describir
la personalidad del afamado actor: rebelde, inconformista,
comprometido, polémico, pero por encima de todo
admirado.
Marlon Brando nació el 3 de abril de
1924. Desde niño siempre se mostró rebelde
y problemático. Fue expulsado de varios centros
educativos y hasta que se traslado a mediados de los
años 40 a Nueva York, no encontró su vocación.
Tras la 2ª Guerra Mundial, el auge del cine Western
estaba de capa caída, el público buscaba
nuevos héroes lejos del clásico oeste,
héroes que conectaran más con los problemas
de la época. Fue el momento ideal para que surgiera
una estrella. Brando era un joven con un talento
prometedor y con un atractivo que cautivaba a las cámaras.
Poco tardó en ganarse al público y situarse
en boca de todos.
El éxito le llegaría en 1947 tras su
interpretación en "Un Tranvía
Llamado Deseo" de Elia Kazan. A partir
de este momento su éxito profesional subiría
como las espuma y se convertiría en el más
importante ídolo generacional de la época.
En pocos años se convirtió en un mito.
En 1952 recibió el premio a la mejor interpretación
en el Festival de Cannes por "Viva Zapata!",
en la que encarnaba al revolucionario mexicano, de nuevo
bajo la dirección de Kazan, que en 1954
le procuró su primer Oscar por su actuación
en "La Ley del Silencio".
De sus numerosas películas, entre las que figuran
algunas de las más destacadas de la historia
del cine, resaltan "Julius Caesar"
(1953), de Joseph Leo Mankiewicz; "El
baile de los Malditos" (1958), de Edward
Dmytryk; "La Jauría Humana"
(1966), de Arthur Penn; "La Condesa de
Hong Kong", de Charles Chaplin, y "Queimada"
(1969), de Gillo Pontecorvo.
Su rechazo claro rechazo hacia la industria cinematográfica
y notorias tragedias en su vida personal le llevan a
apartarse del cine durante varios años. Hasta
medias de los 80 no vuelve a interpretar, y sólo
aceptaba papeles secundarios. Lo único que le
interesaba del cine a estas alturas de su vida era sacar
dinero, por lo que aceptaba cualquier papel siempre
que estuviera bien pagado.
Tuvo siete hijos reconocidos, entre los cuales uno
fue a la cárcel por asesinato y otra se suicidó.
Vivió una vida llena de excesos y desenfreno.
Y todo su fortuna se esfumó en solventar conflictos
familiares. Se cree que en los últimos años
de su vida vivía de una pensión.
Avejentado y gordo en los últimos años
de su carrera, profundamente afectado por su tragedia
personal, sus apariciones en pantalla se limitaron a
vivir de su gloria y a que su brillo acompañara
el de otros astros del cine actual, como Johnny Depp,
en "Don Juan de Marco" (1995), o Robert
De Niro y Edward Norton, en "The Score"
(2001), que sería su última película.
Murió el 2 de Julio del 2004. A sus 80 años
al actor le aquejaban varias enfermedades relacionadas
con el sobrepeso.
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