Digital Battle ha elaborado un ranking con los diez videojuegos más caros de la historia. Un dato. Este informe sólo hace referencia a los costes de desarrollo. En ningún momento, detalla lo invertido en técnicas de marketing o en publicidad. Las cifras serían estratosféricas, seguro. De por sí ya lo son.
La primera plaza. El videojuego que más dinero ha costado hasta el momento es Grand Theft Auto 4. Atención. Su desarrollo tuvo una factura de 100 millones de dólares. Y no es una cifra tan exagerada cuando se sabe que más de mil personas han trabajado constantemente durante tres años y medio para que no tuviera ni el más mínimo fallo. Otro apartado que ha necesitado de un pellizco importante de billetes ha sido la banda sonora: 10.000 dólares para pagar los derechos de autor. Y no, no es por todas las canciones que aparecen en el videojuego, sino por cada una.

Los amantes de los videojuegos de coches y en concreto de la saga Gran Turismo 5 tienen que estar orgullosos. Y deben de estarlo cuando sepan que los fabricantes de este videojuego no escatiman en el desarrollo de su producto. Para nada. Mantener cinco años de desarrollo no es nada barato. Tampoco querer que tu nuevo lanzamiento cuente con un catálogo de más de 1.000 coches, aunque vender 47 millones de copias en todo el mundo merece la pena. Por cierto, el coste al que afrontó Poliphony, la desarrolladora de este juego, fue de 80 millones de dólares.
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Una década de carestía
Diez años en el puesto más alto. Una década ostentando el título de videojuego más caro. Shenmue costó 70 millones de dólares. Funciona para el último proyecto de consola que SEGA lanzó al mercado: Dreamcast. Pese a la inversión realizada no funcionó. Pocos fueron conscientes de las posibilidades que ofrecía. Por ejemplo, no se valoraron los entornos tan reales emulaba. Estaban logradísimos.

Too human, una trilogía centrada en el futuro de la tecnología, superó los cincuenta millones de dólares en costes. El motivo no fue el trabajo para conseguir que el útil para videoconsolas fuera espectacular. Ni mucho menos. Los desacuerdos en el motor del videojuego incrementaron el presupuesto 10 millones de dólares. Nada, calderilla.

La renovación del personaje Solid Snake también fue cara. Carísima. La cuarta entrega de este conocido y añejo videojuego, Metal Gear¸ rondó los 60 millones de dólares en costes de desarrollo. Kojima y Sony desembolsaron el dinero a partes iguales.

Bajamos los precios
Por ejemplo, Halo le costó a Bungie y Microsoft 55 millones de dólares. Actualmente, es la enseña principal de Xbox 360. Cinco millones menos le costó a Realtime Words la puesta en marcha de All Points Bulletin. El mismo coste supuso sacar al mercado La Noire. Sony tiene puestas esperanzas puestas en él.
  
Hay más. Final Fantasy XII está también entre los más caros. Sólo su espectacularidad de gráficos y trama lo valen. 48 millones de dólares en facturas para su desarrollo le dan el noveno puesto. No está nada mal. El farolillo rojo del ranking es para killzone 2: 45 millones de dólares.
Para los que estén pensando que los desarrolladores están en la ruina, que lo olviden. Viven bien. Si esta industria no funcionara ya habrían dicho adiós hace tiempo. Quizá, con los primeros videojuegos comercializados en cartuchos.
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