Abaratar los costes de producción. Este es uno de los motivos principales por los que Sony ha realizado una revisión del hardware de PlayStation 3. Pero hay más. La compañía japonesa habría puesto en marcha esta acción con otro fin: obtener beneficios más contundentes por la venta de cada videoconsola.
El mundo de las videoconsolas conocía la situación de Sony. Los japonenses necesitaban a toda costa ahorrar en el proceso de fabricación, y más cuando ha estado vendiendo la consola por debajo del precio de fábrica durante un tiempo. Informes financieros de la compañía detallaron que Sony perdía entre 200 y 300 dólares por consola vendida.
Desde PlayStation University aseguran que “el nuevo hardware incluye cambios en el chip gráfico RSX y ajustes en la configuración de la RAM”.

Destacan, además, la reducción del gasto de energía que se consigue con este nuevo componente, hasta un 15 por ciento menos si se compara con el anterior el microchip utiliza un 15 por ciento menos de energía.
A renglón seguido, añaden que este hardware es menos “propenso” al calentamiento. En este sentido, destaca la nueva refrigeración y una fuente de alimentación más ligera. Por último, la web PocketNews confirmó que el nuevo modelo de PS3 llevará el etiquetado CECH-2100.
|