Nadie puede negar el éxito que ha tenido en el sector tecnológico. Hay una forma clara de contrastar que así ha sido. Y es que el nombre del producto se ha generalizado como parte de nuestro vocabulario. Ibas a una tienda o a una gran superficie y pedías un walkman. Tal vez no fuera de Sony, sino de otra marca. Y también tal vez esa otra marca lo hubiera llamado de otra manera. Daba igual. Ibas a decir walkman.
1979. Sony tiene nuevo producto. Se trata de un magnetófono de pequeño tamaño con auriculares. Sus dimensiones son tan reducidas que se puede llevar a cualquier sitio. Un bolsillo es el lugar ideal para guardarlo y que te acompañe. Comienza la fiebre walkman. Y seguirá así durante la década de los 80 y los 90. Un icono cultural, vamos.

Uno de los modelos de mp3
que fabrica Sony. Sony
A finales de los 90 su trono de dispositivo portátil para reproducir música se ve amenazado. Tiene un hermano que está dispuesto a derrocarlo: el discman. Su reinado será más corto. Con la llegada del siglo XXI se produce otra gran revolución musical. Las canciones ya no necesitan de soporte físico. Sí, no había cassettes. Tampoco, cd’s. El formato mp3 o AAC mandaban. El castillo de ambos aparatos tecnológicos sucumbía ante un enemigo más que poderos. La era iPod ya era realidad.

El iPod de Apple ha revolucionado
el panorama musical. Apple
Vida clandestina
Aun así, ambos seguirán apareciendo en algunos mercados. Vivirán en pequeños reductos. Y seguirá así hasta que vayan a parar al olvido de un almacén. Hazte con uno si puedes. Llegará el momento en que serán piezas de coleccionista.
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