Se trata de someterse a una tendencia de la moda que acrecienta la elegancia; realza la belleza de las piernas femeninas, pero resulta a la vez increíblemente incómoda y dolorosa para los pies de quienes usan este calzado.
Ocho de diez mujeres estadounidenses se quejan de enfermedades a los pies causadas por el calzado. Estudios relacionan artritis de las rodillas con el alto del tacón. Hay que tener en cuenta que, cuando se lleva calzado de tacón bajo, el peso del cuerpo se distribuye de forma homogénea sobre el pie, pero si se sustituye por tacones, 75% del cuerpo descansa en los matatarsianos, aclaran los traumatólogos.
Estos zapatos, unidos a una horma estrecha, son responsables de los llamados "juanetes o dedos de martillo". Achaques poco estéticos y dolorosos por demás. Los tacones altos, además, obligan a flexionar la rodilla delantera, lo que puede producir lesiones en el área. Las consecuencias son conocidas, ya que la mayoría de los pacientes con juanetes que acaba en el quirófano son mujeres.
De todos modos, las mujeres volverán a lucir tacón alfiler y hasta gozarán con ello en la próxima temporada. Simplemente se sentirán más femeninas y se dejarán llevar por la tendencia, sin importar las consecuencias y los traumas físicos que puedan acarrearles. La clave puede encontrarse en guardar la moderación y mantener el equilibrio tanto del cuerpo como de la mente. |