El cine, la publicidad y la música dependen de estas bellas estrellas prefabricadas y retocadas para el éxito de sus producciones o productos. Sin embargo el sector del videojuego ha ido más allá... las cada vez más potentes máquinas informáticas y la increíble creatividad y capacidad de los diseñadores han dado como resultado bellas y reales ciberchicas, modelos virtuales con gran futuro. El inicio de esta tendencia se produjo con el videojuego Tomb Raider, dónde la ciberchica más famosa, Lara Croft, se convertía en una bella heroína de medidas increíbles, 1,72 metros de altura, 55 kilos de peso y tallas 95-55-85. Posteriormente le siguieron espectaculares personajes en la polémica producción Final Fantasy.
El futuro y poder de estas chicas virtuales está marcando una nueva tendencia, los creadores aseguran que protagonizarán los venideros spots, video-clips y conciertos, producciones cinematográficas, y, por supuesto, los videojuegos. Está en peligro el trabajo de modelos, actrices y estrellas del rock, ¿conseguirán las ciberchicas hacerse con el gran público? Por lo pronto están recibiendo importantes apoyos, como son la exposición londinense "Perfectamente reales: Mujeres en trozos y bits" o el concurso "Miss Mundo Digital". Los organizadores defienden el hiperrealismo de las chicas digitales, y esperan que puedan protagonizar muy pronto películas y spots.
Las ciberchicas presentan indudables ventajas a los empresarios del sector del entretenimiento y la moda, las modelos virtuales no cobran, trabajan 24 horas al día, se desplazan vía Internet a cualquier lugar del mundo, son dóciles y sumisas, nunca se quejan y no tienen problemas de personalidad. Son esclavas de la tecnología, la ciberchica Webbie Tokay tiene un contrato de por vida con la prestigiosa agencia de modelos Elite. |