Artistas y artesanos enseñaban conjuntamente en los talleres. Junto a profesores de la talla de Paul Klee o Kandinsky se unían a la enseñanza maestros artesanos, con el fin de crear una cultura del pueblo y para el pueblo. Existían talleres de ebanistería, diseño, teatro, cerámica, tejido, encuadernación, vidriería, etc. aunque no clases de arte o pintura como tal.
La creación de obras con utilidad social y el predominio de la función sobre la forma, la carencia de cualquier tipo de ornamento buscan el mismo objetivo: la funcionalidad. Funcionalidad que se refleja en todas las obras, desde el mobiliario a la arquitectura. Funcionalidad de líneas rectas, sencillas y formas básicas como el círculo, el triángulo o el cuadrado. Los materiales económicos como el acero fueron explorados y desarrollados por la Bauhaus como medios de producción en grandes cantidades. La formación industrial del artista no suponía un problema para la escuela, siempre que el empleo de la máquina estuviera en función del creador y no al revés.
Con la Bauhaus se reunificaron todas las artes bajo el eje de la arquitectura, una arquitectura funcional, que utilizó los nuevos materiales y tecnologías, experimentando con el nuevo material del siglo XX: el hormigón. En sus diseños mezclaron metal y cristal aunando fortaleza y transparencia a los edificios. Los arquitectos más destacados de la escuela fueron el propio Gropius, Marcel Breuer y Mies Van Der Rohe. Este último se haría cargo de la dirección de la Bauhaus en 1930, trasladando su sede a Berlín.
La Casa de la Construcción fue cerrada en 1933 por las autoridades nazis al ver la mezcla de artistas de diferentes orígenes existente en la escuela como una amenaza para su régimen. La Bauhaus estableció las normas del diseño industrial actual. Este movimiento tuvo una gran influencia en otros países, sobre todo en EE.UU, donde los dos directores que había tenido la escuela, Gropius y Van Der Rohe, emigraron. En España su huella ha quedado impresa en arquitectos funcionales como José Villagrán García o Enrique del Moral.
Como todo movimiento artístico-intelectual tuvo su antítesis. La reacción en contra de la Bauhaus fue el postmodernismo a cuya cabeza estaba Phillip Jonson. |